Comparto noticias e información sobre la experiencia de actividades territoriales porque tiene un significado mucho profundo que un simple curso de formación laboral.
El Territorio
El trabajo territorial es una característica y está incluido dentro del imaginario de los sectores políticos de tipo popular. Los distintos espacios tan concretando y ajustando esta práctica de acuerdo a sus tradiciones políticas.
Dentro del peronismo, y más específicamente desde los noventa hasta la fecha, la denominada militancia territorial ha adquirido un sesgo fuertemente asistencialista, tratando de dar respuesta casi exclusivamente a las demandas más básicas como es la alimentación, marcada por la larga noche de la primer gran oleada neoliberal iniciada como el gobierno de Carlos Menem.
Pero esta realidad, esta historia reciente, no es la fiel representación de lo que significa la tarea territorial. No siempre los militantes territoriales devinieron en punteros partidarios para la temporada electoral. No siempre las palabras Unidad Básica fueron sinónimo de prebenda y mercantilización de la política.
Existe otra historia y existe otros tipos de prácticas populares más allá de lo que el "sentido común" impone cotidianamente con el objetivo de desprestigiar el compromiso y la participación comunitaria.
Las organizaciones
Dentro del lenguaje tradicional, lo que se le llama la militancia de base, o la militancia territorial, que casi inconscientemente asociamos a el asistencialismo en barrios periféricos y pobres.
Esta idea no es ingenua, porque es el mismo "sentido común" que nos quiere decir también, que es o que no es el territorio. Y que ese territorio era más bien un campo de batalla, no de las ideas como nos gusta pensar a algunos, sino una batalla descarnada por la compra venta de voluntades.
En este sentido, siento que es necesario recalcar una y mil veces más, que no existen personas iluminadas que con una verdad revelada van a solucionar los problemas de la vida. Uno como militante es un integrante de la comunidad, del pueblo, que toma conciencia de su entorno y decide trabajar para transformarlo. Pero como modo de transformación, como táctica, elegimos la construcción popular para hacerlo. Transformar en conjunto, ser un pequeños engranaje más de la gran máquina transformadora de la sociedad. El militante debe estar inserto en una organización, en un espacio de participación genuino que brinde un medio para compartir, interactuar y organizarse colectivamente.
En este sentido, las organizaciones, en general, deberían funcionar como la síntesis de la vida de la comunidad, expresando sus virtudes, sus contradicciones y sus problemáticas. Estos espacios deben bregar por el empeoramiento popular. De nada sirve que las organizaciones populares se transformen en una oficina descentralizada de algún espacio de poder que decidió dar la disputa en otro territorio, en otro frente como se le dice en la jerga.
Esto no quiere decir que sea fácil ni que se esté alentando al independentismo que también a calado fuerte durante el neoliberalismo. Al contrario. Se puede estar incluido en un proyecto político más amplio que abarque las bases y distintos territorios. Pero eso no significa que se deba diluir la política territorial, ni relegar objetivos. No se pueden resignar ni una sola reivindicación por un interés coyuntural, ni mucho menos electoral.
La idea que se intenta construir a través de estas líneas, es que tan importante como definir el territorio y el trabajo territorial, también lo es definir en que marco se desarrolla, en que tipo de organización.
Y a riesgo de emitir opiniones cerradas, es necesario pensar y repensar nuestra praxis y el contenido simbólico que ella representa.
En este artículo, se comparte una nota del periódico La Voz de Villa del Parque, el órgano de difusión de la vecinal de dicho territorio, donde cuentan como gran capital estos dos aspectos, la definición teórica de su territorio y el planteo del tipo de organización que quiere construir con su práctica.
No vale la pena gastar líneas en valorar los resultados, ni en describir las actividades, por lo menos en esta oportunidad.
Lo más importante es plantear los debates, seguramente incompletos, claramente sesgados, totalmente prefectibles, pero con las mejores intenciones.
