lunes, 18 de mayo de 2020

No queremos otra Ramona


La muerte de Ramona nos duele en el alma, porque lo sentimos como un fracaso de la política en su significación mas noble, que es reafirmar la vida de todas las personas, independientemente de su condición económica y social.

Ninguna enfermedad afecta de igual manera a los pobres que al resto de la sociedad. Los virus y bacterias no lesionan de la misma forma al pueblo que a las élites dominantes. A Ramona no la mato el coronavirus, la mato la marginación y la exclusión social, la miserabilidad de los gobiernos locales especuladores y la imposibilidad de los sectores populares de imponer la voluntad del pueblo por sobre los intereses mezquinos del dios dinero.

Sentimos en lo más hondo esta injusticia cometida contra una compañera y contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Nos revuelve las tripas tamaña desidia. Se desnuda una vez mas lo que ya sabíamos, "solo el pueblo salva al pueblo", y como bien dice el presidente Alberto Fernandez "nadie se salva solo".

Pero no nos paraliza, al contrario, nos moviliza. Esta situación reafirma nuestro compromiso con la salud del pueblo y nos y nos convoca a constuir herramientas concretas de intervención territorial desde una perspectiva popular.

En la Ciudad de Santa Fe

En la ciudad de Santa Fe NO QUEREMOS OTRA RAMONA, y nos vamos a organizar para impedirlo.

Si bien en nuestra ciudad no hay reporte de casos de coronavirus hace bastante tiempo, existen otras problemáticas sanitarias desatendidas y que se agravan con el paso del tiempo en condiciones normales, y aun más durante el transcurso de la pandemia.

El avance del Dengue es una es un claro ejemplo de lo que viene pasando en toda la provincia desde el 2019, cuando la anterior gestión de gobierno provincial no hizo lo suficiente para controlar la transmisión vectorial, y la actual gestión aun no ha desarrollado ningún trabajo especifico relacionado a la temática que tenga impacto real.

¿Cual es el riesgo latente? El riesgo es que el Dengue se comporte al igual que el coronavirus. Es decir, que mientras mas vulnerable sean las personas infectadas, mas graves sean las consecuencias, llegando hasta la fatalidad de perder vidas humanas, hecho que es evitable, al igual que el caso de Ramona, que falleció por las múltiples falencias, entre ellas, que no contaba con servicio de agua potable.

La tarea de las organizaciones

Frente a esta situación, las organizaciones políticas y sociales reiteramos que "no queremos otra Ramona", porque no queremos que las y los vecinos de la ciudad de Santa Fe sean afectados por la misma indiferencia que se esta llevando la vida y la felicidad de tantas y tantos compatriotas.

Es el deber de las organizaciones populares reafirmar la vida en comunidad, utilizando las herramientas que sean necesarias y convenientes para tal fin, y si no se dispone de las herramientas, sera necesario exigirlas a través de los medios que se consideren necesarios. No hacer no nos esta permitido. No se puede ser indiferente.

Seguramente, nos tocara transitar nuevos desafíos, subsanando deudas irresueltas de los movimientos populares, pero la historia nos desafía y nos exige estar a la altura de la circunstancia, y en eso estamos ocupando nuestro tiempo.

El rol del Estado

El rol del Estado es harto sabido. Tiene la mayor de las responsabilidades en arbitrar los medios necesarios para garantizar la salud de la comunidad. Estos esfuerzos deberían estar dirigidos principalmente a garantizar el buen vivir, una vida digna. No olvidemos que la nutrición es un factor determinante para morir de cualquier enfermedad, como también le pasó a Ramona.

Además de garantizar una vida saludable, también debe garantizar la promoción de la salud y la atención de la enfermedad; que es a lo que clásicamente se dedica el Estado. Su acción debe prevenir enfermedades conocidas a través de campañas con sus insumos correspondientes, al igual que brindar acceso a la asistencia medica cuando esto es necesario. Este rol, que es el que desarrolla el sistema sanitario actual, también manifiesta serias deficiencias en nuestra provincia y en nuestra ciudad. El contexto de la pandemia deja en evidencia la deficiencia de personal de salud, de insumos y de estrategias de trabajo que brinden el asistencialismo sanitario básico.

A la luz de estas deficiencias estructurales e históricas del Estado en su rol de responsable de la salud de la comunidad, es necesario que éste, se ponga en marcha a través acciones concretas, que den respuesta a la coyuntura sanitaria actual. La actitud de un gobierno que se preocupa por la comunidad, es poner el poder que el pueblo le delegó a través del voto popular al servicio de todas y todos los santafesinos.

Es imprescindible que los distintos niveles del Estado implementen estrategias de articulación con las organizaciones sociales y políticas, que redefina su rol en una relación más cercana con los ciudadanos, para dar respuesta a las nuevas necesidades que se van configurando en la ciudad. Es inevitable brindar apoyo político y logístico a todos los sectores que aporten ideas e iniciativas que busquen el bien común.

En lo inmediato

En estos días, emprendemos una campaña para controlar la transmisión del Dengue. Una tarea compleja, pero posible. Si hay responsabilidad del estado y participación de la comunidad, al Dengue lo podemos extinguir para siempre.
Queremos erradicar el Dengue y empoderar al pueblo de su derecho a vivir dignamente, de vivir feliz junto a sus seres queridos. No queremos que a nadie mas le pase lo que a Ramona y sus familia.

Sumate a esta construcción colectiva ¡tu participación es necesaria!